Lectura de poesía con micrófono abierto
Tema libre
Sábados, 6-8p.m. (si no llueve mucho - ya contamos con área techada)
Lugar: Café Chocolate, patio trasero (60 por 49, Centro, Mérida)
Estacionamiento propio: 60 entre 47 y 49 (frente al ISSTEY)
¡entrada libre - bienvenidos nuevos lectores - corre la voz!
Razones para asistir a Café Poesía:
Porque amas la literatura en general y la poesía en particular.
Porque suena interesante cuando dices que vas a una lectura de poesía.
Porque quieres compartir los poemas de tu poeta favorito.
Porque quieres compartir tu propia obra poética.
Porque nadie se resistirá a tus encantos cuando digas que vas a una lectura de tu propia poesía.
Porque te gusta oír que otros lean poesía.
Porque te gusta el café de Café Chocolate y sabes que no en muchos lugares te dan una taza rellenable las veces que quieras por 16 pesos.
Porque sabes que Café Poesía es tu espacio y quieres mantenerlo vivo con tu presencia y participación.
Por todos lo anterior y las razones más que los trovadores puedan trovar y versificar.
Por lo que en este momento piensas y quizá a nadie le digas pero bien puedes sentarte y escribirlo.
Razones para NO asistir a Café Poesía:
Hace frío en Mérida.
Me da pena.
La poesía es cosa de... esa gente que la lee y la escribe.
Soy escritor(a) y no me quiero viciar de las lecturas de otros.
Prefiero hacer algo productivo.
Los infames camioneros no me dan parada.
El país necesita gente útil, no poetas.
No me interesa conocer gente nueva.
No me gusta el chocolate.
Todas las razones más que los contadores pueden contar, los administradores, administrar y las computadoras, computar.
Poesía con micrófono abierto
Los escritores se reunen cada sábado
Fernando de la Curz
Mérida, 13 de marzo de 2009. Hay una vibra muy positiva en Café poesía. Ni la gente joven se aburre de las lecturas tradicionales ni la gente mayor se escandaliza de los tratamientos y temáticas actuales. Por el contrario, se han creado diálogos muy interesantes. Ha habido lecturas en inglés igual que en maya, y lo mismo se ha leído a Charles Bukowski que a Calderón de la Barca. Nos reunimos cada sábado de 6 a 8 pm. en Café Chocolate.
La idea de estas lecturas no fue mía. Cuando estudiaba la maestría en Athens, Ohio, comencé a asistir a las lecturas organizadas por CJ Smith, director de JKPublishing. Hacia el final de mi estadía allí, en el verano de 2008, CJ me propuso dos cosas: publicarme una plaquette y establecer en Mérida una sucursal de la editorial y de las lecturas. La plaquette se presentó mi última noche en Athens, y la idea de las lecturas la dejé madurar mientras me readaptaba a mi ciudad. Alguien me habló de Café Chocolate. Vi el lugar y me pareció perfecto. Hablé con Alfredo, el dueño, y le entusiasmó la idea. Con el respaldo del Centro Yucateco de Escritores, al que pertenezco, iniciamos tan pronto como nos fue posible.
La primera sesión tuvo lugar el sábado 8 de noviembre, como parte de los festejos por el Día Nacional del Libro, que en Yucatán celebramos el 12 de ese mes. Asistieron 13 personas y el número fue aumentando hasta llegar ocasionalmente a 40. Asiste gente diversa y la vibra, como dije, es chévere. Se vale aplaudirle a cada lector, apapacharlo, invitarlo al cine… pero no criticar su obra pues no es un espacio de crítica como lo sería un taller o una publicación. También se vale pedir café mientras alguien lee, tomar fotos, pasar a apuntarse, etc. Por lo pronto, ya se abrió la tercera sucursal de JKPublishing y de las lecturas de poesía, esta vez en St. Louis, Missouri. Aquí, las lecturas seguirán mientras haya lectores. Y no faltarán porque en Mérida no había un lugar así, adonde cualquier persona pudiera asistir y leer sus poemas favoritos, propios o ajenos. He anunciado Café Poesía por la prensa y televisión cuando ha habido oportunidad pero sobre todo por medios electrónicos. Y tengo muy presente nuestro eslogan: “Donde dos o más se reúnan en su nombre, ahí estará la poesía”.
Las sesiones son todos los sábados de 6 a 8 PM en Café Chocolate, localizado en Calle 60 x 51 en el Centro Histórico de Mérida.